Cinco poemas, de Rafael Martín-Calpena

El acusado agarró el periódico.
Después de unos segundos, al soltarlo,
su mano palpitante echaba humo.
En el diario, la presunción de inocencia
había desaparecido.

Los conciertos de nuestra vida

Hoy recuperamos esta sección e invitamos a tod@s para que nos mandéis esas entradas que guardáis como oro en paño (acompañadas de una o dos frases, lo primero que se os venga a la mente al recordar aquel día).

Boston, microrrelato de Carlos Aymí

Nunca se descubrió la identidad de la víctima y el informe forense llegó a pírricas conclusiones; varón, caucásico, en torno a cuarenta años y muerte por parada cardiorrespiratoria sin aparentes signos de violencia. A saber, me dijo un amigo médico. El bosque lo mató, dije yo.             En el pueblo, cada quien esbozó su propia…

La dignidad de la manada

Una mañana, después de un viaje incómodo en camión, encontré un perro a unos pasos de la carretera. Estaba herido, descarnado, las fauces rojas y espumantes, tumbado bajo un árbol. Respiraba con dificultad. Tenía marcas de mordeduras en el cuello y el lomo. Supe que ese perro era yo. Al otro lado de una línea de arbustos, divisé una manada.

La poesía de Olga RT en tardes lluviosas

A veces se sentaba en el sofá,
miraba por la ventana,
saludaba feliz a los turistas
y se rascaba la oreja
en un enfermizo gesto.
Totalmente hipnotizado
dormía al sol sin gafas.

«Eyes wide shut», o los ojos bien abiertos de Kubrick

Ojos bien cerrados inicia con la visita del matrimonio formado por Alice y Bill Harford a la fiesta de Navidad que ofrece año tras año el acaudalado Victor Ziegler. Durante el transcurso del baile, Bill coquetea con un par de modelos, mientras Alice es seducida por un maduro húngaro.

Años de hotel. El nómada Joseph Roth, de la Gran Guerra al nazismo

Al comienzo de la Gran Guerra, con veinte años de edad, Joseph Roth se enlistó en el cuerpo de voluntarios. Estuvo en el frente durante ocho meses y formó parte de las fuerzas de ocupación en Ucrania. Después de ser apresado y pasar un tiempo en la cárcel logró escapar y viajó a Viena. Ahí comenzaría la vida errante de Roth.

Empleado del siglo. Gonzalo Trinidad Valtierra, México

Marzo, aborrecible y sin trabajo. Después de la entrevista —la tercera de este mes—,
Germán Huesca salió a la calle con plena conciencia de su fracaso. El sol comenzaba a
declinar entre los edificios de una ciudad caldeada en el aire imbécil de las cuatro. Caminó
sin rumbo, las manos hundidas en los bolsillos del pantalón. Se detuvo frente a las puertas
de una cantina, atraído por el jolgorio de un conjunto que entonaba sones y matanceras.

Solo soy tímido, por Carlos Aymí

El curso se impartía en uno de los salones del Hotel Ritz. Ramón entró de los primeros,
con la mirada deslumbrada por el lujo y la pregunta de cuánto habrían pagado los
organizadores. Fue a sentarse en primera fila. Lo había decidido de antemano, era el
primer reto personal que se había propuesto; se pondría donde todos pudieran verlo, no
iba a esconderse en un rincón como había hecho toda su vida.

Poemas de Jim Morrison

Hoy os dejamos tres poemas de alguien importante en nuestro altar de mitos de la banda de Jonk, Jim Douglas Morrison o simplemente Jimbo. Inolvidables sus discos, su banda, el órgano Hammond de Ray Manzarek e incluso la película de Oliver Stone en su época más fructífera. Gracias a Siglo Cero por el post. Salud…

La vida se escribe todo el tiempo

La felicidad de aquel momento es tanta, que no deseas seguir soñando. Te sientes pleno de ver en el rostro de tu hijo esa satisfacción de poder compartir contigo estos momentos que nunca olvidará. Lo abrazas y le hablas al oído: cuando pierdes contacto con la quietud interior, pierdes contacto contigo mismo. Cuando pierdes contacto contigo mismo, te pierdes en el mundo.