Lolita merece vivir. Ceci n’est pas un roman, por Luna Miguel

Incensurable juega a la distopía selectiva con el borrado de Lolita para alertar, no tanto sobre la cancelación física o concreta de un título (algo que, por otra parte, ya está sucediendo en bibliotecas de Estados Unidos, como ya sucedía anteriormente en algunos países de Oriente Medio), sino para señalar como en una sociedad cada vez más timorata frente a campañas de acoso y derribo es la autocensura la que abre el camino a las cancelaciones posteriores (“a veces la censura es ignorar deliberadamente una idea irritante”)

Puro milagro o de qué hablamos cuando hablamos de Umbral

Puede que yo llegara a La noche que llegué al café Gijón, de Francisco Umbral, una mañana de sol e infancia. Es, seguro, un recuerdo, más querido, poéticamente, que recordado. Como son todos los recuerdos, que van transidos ya de sueño. En el principio, fue La noche que llegué al café Gijón. El libro, regalo de mi padre, que tal vez soñase también con haber parido un escritor, no era, sin embargo, mi primera lectura de Umbral.

El fútbol según Mario Benedetti

Cuando rememoro a Mario Benedetti mi mente sonríe y evoca al abuelo de “Up”, vestido de pulcro oficinista de los de antes, discreto, vivaz y sobriamente elegante, epítome de una respetable, bienmalhumorada y culta clase media que nos hacía tener los pies en la tierra, los ojos en el cielo y encajar la vida de un modo razonablemente realista, sin renunciar al optimismo. Una clase que ya desapareció. 

Tres de enero, nuevo relato de Freddy Santos

“La literatura es esencialmente soledad. Se escribe en soledad, se lee en soledad y, a pesar de todo, el acto de leer permite una comunicación entre dos seres humanos”
Paul Auster

Ray Loriga: El inicio de una historia de amor

 Paseando por las calles de Madrid, sin rumbo fijo, en una de las habituales mañanas frías donde las clases de la universidad seguían su curso sin mí, la mirada en blanco y negro de un tipo de larga melena al otro lado de un escaparate, jodidamente guapo y desafiante con su chupa vaquera, sosteniendo una cerveza en la mano engalanada con dos anillos, uno de calavera y otro de ónix negro, congeló mis movimientos.    

Disfruta de la Entrevista Cuestionario Proust a Héctor Abad Faciolince

Creo que los que estamos locos por los libros y las películas quisiéramos que no desapareciera nada de los libros y las películas que nos gustan. Nos gustaría que Rocinante estuviera vivo todavía y, si se conociera, que también estuviera en pie la casa en un lugar de la Mancha de donde salió Alonso Quijano. A veces se llega al extremo (cuando han pasado suficientes siglos de olvido) de señalar tal lugar como si fuera el lugar de tal libro, así ya no lo sea. Yo creo que tenemos razón cuando defendemos esas nostalgias, pero quizá otras gentes tengan razones mejores que las nuestras para no preservarlo todo.

Relación epistolar editor – autor: amistad con extraños y tanto mejor

Primavera, comuniones, cumpleaños. bodas, dinero… , ¿reparaciones necesarias?, viajes cercanos, proyectos que dan más sufrimiento que disfrute, familiares que no aclaran sus vidas y eso nos enerva porque jode que te molesten, políticos y periodistas que te enervan por las mañanas…

De peces y otros puntos

Don Eusebio es el único que se preocupa de que nos convirtamos en hombres y mujeres de provecho. Si no fuese por él, estaríamos todos “boqueando en el proceloso mar de la incultura que baña las costas de nuestra sociedad actual”. Eso no lo digo yo, lo dice él. Dice muchas cosas don Eusebio.

Por quién doblan las campanas: John Donne, Hemingway, Metallica

Desde el Puerto de Navacerrada, controlado por la República, hasta La Granja, en manos de los franquistas, se extiende una extensa tierra de nadie. Un grupo de guerrilleros dirigidos por el dinamitero norteamericano Robert Jordan, desde una cueva junto a Siete Picos, planea volar el Puente sobre el río Eresma para truncar el avance de los nacionales. 

no vivo: pienso

«Temos, todos que vivemos, uma vida que é vivida e outra que é pensada, e a única vida que temos é essa que é dividida entre a verdadeira e a errada». Fernando Pessoa últimamente no vivo: pienso que vivo y lo que ocurre luego es diferente. no logro corresponder mis pensamientos con la realidad, por…

poeta te hacen

si fuera un poeta de verdad
escribiría como Janés, Ferrater
o Papasseit, rebeldes y jóvenes,
hechos de tardes, vértigo
e inacabables historias…

La casa de las fieras, poesía, cómic y homenaje

Imaginad un pequeño libro exquisitamente enmaquetado, de elegante portada negra ilustrada con un hombre enfundado en un gabán, dándonos la espalda mientras su silueta se adentra en la oscuridad como en las historias góticas, como en las novelas negras, como en las novelas gráficas de ángeles caídos.