Hay que recuperar la libertad de expresión en un sentido real, que la gente deje de tener miedo a decir lo que piensa de verdad, y no esté tan preocupada de nadar sólo en las corrientes de opinión. Y también debemos ser lo suficientemente inteligentes como para aprender de quienes no piensan como nosotros y aceptar que habrá cosas en las que estén en lo cierto.

… Si tuviera varias vidas podría dejar los sueños para mañana y ocupar mi tiempo en tejer tramas que me provean de renta y hacienda .
Mas no tengo más vidas…
Vago condenado a ser quien quiero ser porque no habrá ninguna excusa válida si malgasto la existencia en ser un balido.
Un balido cuyo único anhelo es seguir pastando con plácida estupidez.