The Dead South, el bluegrass revisado arrasa Madrid (día D)

The Dead South en concierto La Riviera Madrid, 20 de abril de 2022_foto portada profesorjonk

Como anunciábamos en nuestro post anterior, The Dead South brindó con whisky en el escenario de La Riviera en Madrid durante su primer concierto en España, para celebrar que ayer 20 de abril dábamos un paso más hacia la normalidad despojándonos voluntariamente de la mascarilla.

Scott Pringle y Nate Hilts en plenos arpegios

Habíamos llegado con tiempo, lo necesario para aparcar en la zona, tomar una Paulaner y escuchar desde una mesa cercana a la sempiterna artista de varietés Norma Duval explicar que está nerviosa porque no sabe cocinar, mientras sus dos interlocutores le recordaban que «eso no es el Cordon Bleu, que tienes tiempo para aprender algo, que tú cocinas como cualquiera y que si te echan no pasa nada». La Paulaner, alta como las que he tomado en Baviera, dice Weissbier pero las claras allí son más tostadas que cualquier cerveza nuestra. Tomé dos para olvidar los problemas de la señora.

La afición de The Dead South es variopinta, desde cincuentones con todos los laureles musicales de conciertos durante más de treinta años a jóvenes indies folk ansiosos por descubrir y amortizar rápidamente nuevas bandas, tan pronto como pasan a ser populares.

La banda canadiense fue precedida por sus paisanos de Toronto Elliott Brood, un trío de batería, guitarra, guitarra eléctrica y mandolina, con dos voces y sonidos de folk eléctrico o acústico según el momento. Buen sonido y actitud, calentaron a la parroquia con algunos momentos de riffs in crescendo memorables, aunque quizás les falte todavía repertorio con temas para convertirse en himnos.

Y llegaron The Dead South con la alineación histórica de sus primeros discos, Nate Hilts, Scott Pringle, Danny Kenyon y Colton Crawford, antes de la baja de éste al banjo en 2015 y de las ausencias del violonchelista Kenyon por estudios universitarios: la falta de conciliación se mantiene en el rock, pero estos «gemelos malvados de Mumford & sons» -como se denominan a sí mismos- son canadienses y han llegado para quedarse.

Un escenario de vidrieras góticas al fondo, con motivos de cabezas de ganado y colores cambiantes, una mesa con una botella de whisky delante de vitrales y lámparas de aceite al frente para una banda que se sabe poderosa.

Hilts y Pringle alternan las voces, cantando también el joven Kenyon en una de las canciones. Pringle domina guitarra y mandolina como los futbolistas ambidiestros hacen con la bola en una u otra pierna, Crawford no canta ni habla pero le sobra el banjo para decirnos «what he´s got to tell you«, Kenyon lleva la base rítmica de un modo sorprendente con un violonchelo en una banda de rock. Porque esto será bluegrass, folk pero es rock y el despliegue de sonido y actitud en escena dejan entrever que a alguno de ellos les gusta el metal.

Memorable concierto de una banda que va a crecer y hacerse masiva en los próximos años, alternaron perfectamente los medios tiempos de bailes acompasados sureños en espera de la tormenta, que algunas veces llegaba al final de la canción con cuerdas de todos las texturas tronando a la vez y otras esperaba al siguiente tema que hacía escuchar alaridos y «¡jihas!» entre los cuatreros del público.

Hora y cuarenta minutos en los que repasaron canciones de todos sus álbumes y algunos standards como el imprescindible «You are my sunshine» para coronar el bis junto a «Banjo». Antes se despacharon con notables interpretaciones de «Diamond ring», «Recap», «Good Lord» y por supuesto la célebre «In hell I´ll be in good company» y la maravillosa «Honey you», con la que empezaron su carrera en 2013.

Os dejamos algunos momentos del concierto, afortunadamente grabados desde primera fila y sin tener que molestar a nadie -¿¿¡¡alguna gente no sabe disfrutar de un show si no lo graba entero!!??-, esperamos que os gusten. Banda a seguir. Salud, música y abrazos.

Setlist del concierto de The Dead South en Madrid, 20 de abril de 2022
Se nos colaron dos aspirantes a groupies pero al menos les arrebatamos este souvenir

Por cierto, gracias a la chica que nos dejó el setlist del concierto.