miedo y nada

escándalo en la ciudad:

otro día más desperdiciado.

la vida avanza como el agua

cayendo en los ojos

cuando diluvia, y hay que volver

a pasar los dedos

de forma constante

por los párpados para adivinar

lo que ocurre después

de otro fogonazo inoportuno,

otro ruido casual, otra

batalla perdida justamente.

empiezo a ceder ante la redundancia

del cansancio y en todo su poder

acaparador, en que su experiencia sea

el más puro designio del vacío; intento

ubicarme en otro lugar, en otro

momento, en otro quizá

pero no lo consigo.

5 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Comparto el sentimiento mi estimado amigo Marc.
    Es muy bueno volver a leerte. Un abrazo

    1. un abrazo, Jaime, espero que estés bien!!🖤

  2. dovalpage dice:

    ¡Gustando y compartiendo!

    1. encantado de saludarte, Teresa!🧡

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