deseos de otras noches

ya tengo los restos de otra tarde
a mi disposición,
listos para presenciar
el último intento de resurgir
del silencio y del olvido

la última tarde

“Pero después del amor, de la rutina,
la propiedad privada y el verano,
la realidad regresa
inconformista”.
Rosa Berbel

metafísica para todos los públicos

una de las cosas que más me gusta hacer
es pensar sobre lo que voy a hacer. luego, en plena
acción sobre ese escenario baldío
que es ya la tarde, recuerdo rabioso el momento
en que me encontraba previamente,

astenia

vamos al revés: mientras el mundo trata de sobrevivir aprendiendo a aferrarse a cada momento, aquí, desde el cansancio de invertir en lo efímero, sólo queremos las alas imperfectas del mañana. nunca un espacio tan reducido se había parecido tanto a una ciudad, ya que la ciudad asume pronto el reflejo de quien la distorsiona,…

monedas al río

lo primero que perdí
fue la tarde; empecé a repartir
tarjetas y paquetes
demasiado pronto,
pero me propuse recuperarla,
iluso y ya cansado, para el último
año de carrera

miedo y nada

escándalo en la ciudad:
otro día más desperdiciado.
la vida avanza como el agua
cayendo en los ojos

no vivo: pienso

«Temos, todos que vivemos, uma vida que é vivida e outra que é pensada, e a única vida que temos é essa que é dividida entre a verdadeira e a errada». Fernando Pessoa últimamente no vivo: pienso que vivo y lo que ocurre luego es diferente. no logro corresponder mis pensamientos con la realidad, por…

historia de un gesto

a veces me sorprendo esperando
a que respires
y al fin lo haces
y empiezo a observarme
aguardando la próxima vez
esa terca balada de tus pulmones
cansados

poeta te hacen

si fuera un poeta de verdad
escribiría como Janés, Ferrater
o Papasseit, rebeldes y jóvenes,
hechos de tardes, vértigo
e inacabables historias…

a salvo

…y con los años
nos desacostumbraremos
a la paciencia,
a la prisa, a la fiesta
de las tardes de hojas cayendo…

aquella ciudad

una de las cosas que echo de menos
de la vida de antes es pasear
de noche por Barcelona. nos encontrábamos
a la salida del trabajo a eso de las diez,
detrás de la Diagonal,
tomábamos algo y debatíamos
sobre la cena. no era raro
que nadie ganase el debate,
pero el día de los dos acababa
de empezar y la noche siempre
continuaba. ..

una vida sin consecuencias

de tu agenda
arranqué hasta mi apellido,
pero seguías ignorándolo.
cuando sea el momento,
decías, tendrás que admitirlo;

ejercicios de tiro

la vida la hacen ciertas
tardes en las que ocurren
los hechos más improbables.
en aquélla, se acercaba
el silencio desde muy pronto,
cada vez más incisivo
hasta la orilla,

Marc Mellado, el poeta que vivía sin mayúsculas

…la poesía todo lo puede salvo la falta de pulso y de eso no adolece nuestro nuevo colaborador, Marc J. Mellado, barcelonés que hoy nos regala estas tres maravillas sobre la pérdida, la ausencia, el despecho, lo que no se tiene, la dificultad de matar al padre. Algo tan antiguo y tan latente. Bienvenido, Marc