Cambio climático

¿Os habéis fijado que antes, cuando alguien moría en un libro, siempre llovía? Y es que la lluvia ayudaba a crear ambiente. Sus tonalidades plomizas y húmedas subrayaban la tristeza y el recogimiento y amplificaban el dolor de la pérdida. El cielo lloraba y los personajes, también. Tenía coherencia.

El ritmo lo ponían las pequeñas gotas de agua golpeando insistentes como un pájaro carpintero sobre la lápida recién colocada; también sobre los paraguas, negros, por supuesto, que añadían un toque luctuoso a la escena. Los charcos, las salpicaduras de barro en la ropa y las flores húmedas sobre el túmulo hacían el resto.

Ahora, con esto del cambio climático, ya no llueve ni en los libros. Los rayos de sol reverberan impúdicos en las ventanas al paso de la comitiva fúnebre. El calor intenso seca las lágrimas en cuanto asoman entre los párpados y la piel de los dolientes se broncea mientras rezan el responso.

No hay flores, si acaso algo de romero en alguna página perdida. Y cactus, muchos cactus que te clavan sus espinas al menor descuido.

Para intentar crear un contexto más adecuado al argumento, los personajes esconden el rostro tras unas enormes gafas polarizadas que le bajan el brillo a la vida. Además, los más allegados al finado cojean levemente sobre el asfalto, como si su pie izquierdo soportase así el sobrepeso de un corazón roto.

Pero aunque intentan disimular, se les nota a todos la prisa por regresar a sus casas, sentarse a la sombra y, a falta de agua, tomarse un refresco para hidratar sus pequeñas entrañas de papel.

Nada que ver. Y sinceramente, así no hay quien escriba.

15 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Qué bonito este escrito lluvioso, saludos.

  2. La lluvia es necesaria para escribir, solo hay que tener cuidado de que no se diluya la tinta. O el significado. Los comentarios amables, también; también son necesarios.
    ¡Salud!

  3. doctorzivago dice:

    Muy bueno. Felicitaciones.

    1. Muchas gracias, Doctor 🙂

    2. Y mis disculpas por la tardanza en responder.

  4. dovalpage dice:

    ¡Margarita, qué gusto verte por aquí!

    1. ¡Gracias, Teresa! Es una alegría compartir este rinconcito con vosotros. Sé que voy a aprender mucho.

  5. Sara Nieto dice:

    Me has atraído con los paraguas. Ya sabes que me pierden. Muy buena reflexión.
    Abrazos y paraguas 😘

    1. Tengo algún problema para ver los comentarios, pero con los abrazos, no, los abrazos siempre están listos para ti 😘

  6. Aurora David dice:

    Es que nunca llueve a gusto de todos. Si llueve, queremos sol , y ahora que pasan días y días sin llover, miramos al cielo buscando un nubarrón negro que nos reconforte.
    Lo que no hace falta buscar, porque para eso estás tu, es talento.
    En tus micros también hay cambio climático porque transformas días nublados en soleados haciendo que nos sintamos mejor mientras te leemos.
    Me ha encantado leerte, como siempre!

    1. Jo, qué alegría recibir un comentario así, Aurora.
      Te pido disculpas porque ahora veo la fecha y resulta que recibí la notificación anoche. A veces la técnica, como el clima, se pone imposible. Pero bueno, lo importante es que aquí ha dejado de llover, al fin, y sobre todo que he podido leerte. Mil gracias y un beso.

    1. ¡Gracias por la difusión!

  7. Wow! Deberías crear material audiovisual con esta obra maestra, saludos.

    1. Se me han ruborizado hasta las plantas de los pies 😊

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