Christian Castiblanco, poesía ecológica desde Colombia (I)

Las basuras serán molidas en las lavas, los rascacielos volverán a ser arena y el asfalto será sabana verde
y nosotros, seremos un triste recuerdo, fósiles olvidados; enterrados en la historia.
Descansará al fin la madre de un hijo mal parido.

Antonio Navarro Vázquez : poesía con alma de blues

Hoy damos la bienvenida como colaborador en Profesor Jonk al brillante joven poeta madrileño Antonio Navarro Vázquez,  autor del poemario «Ángeles y condenas» , disponible en Amazon, rockero que ha grabado y hecho carretera, filósofo y adicto al blues, que soñó hacer las Américas tocando en los clubs de Los Angeles y ahora nos regala su poesía en SoundCloud. Viviendo rápido y sintiendo lento. Como debe ser.

Tom Waits

Entraba en la habitación con las venas hinchadas y con tu sonrisa enferma y un aspecto moribundo conseguías que te acariciara los pies y no me separara de tu lado. Y olvidaba las verdades o mentiras que segundos antes había desentrañado…

Rumor, poesía y microrrelato

Cuando hablas mucho te conviertes en un rumor, gracias a esta frase el pusilánime de mi padre consiguió finalmente que mi madre se divorciara tras años de gritos y silencio,…

El Ángel: el lado salvaje de la poesía

En 1884 el poeta francés Paul Verlaine publicó un libro de ensayos al que llamó Los Poetas Malditos (título inspirado en el poema Bendición de Charles Baudelaire). En ella relataba el estilo y vida de seis poetas, el más reconocido Rimbaud, llegando a la conclusión de que el enorme talento que atesoraban fue también su perdición.

Poesía joven costarricense: Sean Salas

Os dejamos cuatro poemas del joven escritor costarricense Sean Salas, publicados en Liberoamerica . Hay esperanza, disfrutemos del final de la tarde y ¡ buen saturday night fever para quien lo merezca ! Y si os quedáis con ganas de un bis, os dejamos Rayo, un tatuaje más de nuestro querido @jdazdeceriojackson .

Rayo

… Custodiados por cómplices crepusculares

nos fugamos a cincuenta metros cuadrados de la vetusta ciudad.

Allí, entre paredes naranja memoricé tu cuerpo trigueño

recorriendo los senderos que fluían a los atajos más profundos.