Donde los gaijin se refugian en Shibuya

Cerca de la plaza de nuevo, hay un tipo con un cartel colgado del cuello. “Hugs for free”. Desgarbado y extrañamente alto para la media japonesa, no rebasará los veinticinco años pero está pidiendo abrazos bajo la lluvia.

deseos de otras noches

ya tengo los restos de otra tarde
a mi disposición,
listos para presenciar
el último intento de resurgir
del silencio y del olvido

El hijo, relato de misterio por Carlos Aymí Romero

Mi padre siempre contó, a quien quiso escucharle, que un faro no es nada sin su noche y que es menos que nada sin la mar. Me pregunto si ahora, después de su muerte y tras la visita que he recibido, por fin comprendo lo que quería decirme exactamente.

En noches como ésta

A veces,
lo único que quiero
es que guardemos silencio,
nos miremos
y nos abandonemos
juntos
a este tiempo que escapa
al ritmo de nuestros latidos.