Días paralelos, microrrelato sobre maneras de levantarse

Hay mañanas en las que me levanto, cubierto de legañas y con los rayos del sol disparando balas de luz sobre mi torso desnudo, creyendo incondicionalmente en el destin. Me agarro al concepto como si se tratara de un clavo ardiendo y rememoro todas las razones que preceden a las casualidades que nos envuelven, los diálogos en los que no pretendemos decir nada y que guardan los secretos de cualquier relación. Leo en los posos nuestro futuro, removiendo a los traviesos que pretenden desconcertarme formando constelaciones negativas en la superficie oscura del café. Lanzo bolas de papel a la papelera, jurándome que si encesto tres de cuatro pasará esto o lo otro, y hago trampas y me doy doscientos tiros hasta que puedo respirar y salir del apartamento con la seguridad de que tiene que ser así porque así ha sido predestinado.

Otras mañanas al levantarme, descansado y con la gata durmiendo plácidamente entre mis piernas, siento el peso del universo sobre mis hombros y me dejo caer de nuevo sobre la cama, asustado y muerto de frío.

6 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Excelente texto, lo del último párrafo me pasa a menudo. Saludos!

    1. J.DíazdeCerioJackson dice:

      Muchas gracias. Efectivamente, a veces, cuando se dan las mejores circunstancias, es cuando nos vamos a negro. La vida y sus misterios.

  2. Felicidades, mucha metáfora para describir el despertar. Enriquecedor relato

    1. J.DíazdeCerioJackson dice:

      Gracias

  3. dovalpage dice:

    Muy bueno. Y a ver cuál sería la perspectiva de la gata sobre todo esto.

  4. J.DíazdeCerioJackson dice:

    Seguramente más sensata.

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