Puntos de fuga
La gente viene a verme
Todos saben que me muero
Quien escribe este poema todavía no comenzó
Porque está cortándose el pelo a máquina
Y escuchando For heaven’s sake, de Bill Evans
Yo no lo conozco y él apenas tampoco,
Sólo tangencialmente
Pero cada persona necesita su placebo
Y eso debe calmarlo
Yo siempre viví tranquilo aunque a veces no lo pareció
Irradié alegría
Y ahora vienen a verme
Hecho cierto de fecha indefinida
Y cercana
Nadie quiere dejar por dar el último abrazo,
Quizás verme llorar o reír con dificultad
Nadie quiere que le ocurra como con…
Que llegó tarde
Por sus malditas agendas mundanas
Todos llaman para advertir de su llegada
Concertando el día
Como si el dolor infinito no me atrapara de repente
Algunos llaman a mi mujer que contesta o no
Según conozca el número y tenga el ánimo
Algunos llaman a mis hijos
A quienes les transmiten lo que ya sé
Me gustaría estar sentado en la penumbra
De un tranquilo club de jazz
Bebiendo whisky con hielo
Y escuchando solo
En un club vacío salvo el barman, los músicos y yo
Posiblemente Stan Getz acompañando al saxo
Pero no llegué a conocer esos puntos de fuga
Ni falta que me hizo
Fui un hombre feliz y sin ataques de melancolía
Y así quiero que me recuerden
Me gustaría que quienes no se hablan lo hicieran,
Es tan ridículo todo…
Pero no soy yo quien interceda en cuitas ajenas,
Que ya tuve las mías
La gente viene a verme
Todos saben que me muero
Los quiero como no se imaginan,
Por el hecho de haber estado ahí
Sin más
Sin mayor algarabía ni festejos
De un modo sereno
Como yo en mi butaca en la penumbra de un club
Escuchando a Evans y Getz
Algún día todos dormiremos bajo un castaño
Sin más
Sin mayor algarabía ni festejos
De un modo sereno
Imagen : generada por IA
Descubre más desde profesor jonk
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

