lo primero que perdí
fue la tarde; empecé a repartir
tarjetas y paquetes
demasiado pronto,
pero me propuse recuperarla,
iluso y ya cansado, para el último
año de carrera
tiempo
El sonido del cucú marca el pistoletazo de salida. Desde su posición privilegiada, el reloj de la torre controla la carrera y los espectadores aplauden entusiasmados con sus manecillas.
… Si tuviera varias vidas podría dejar los sueños para mañana y ocupar mi tiempo en tejer tramas que me provean de renta y hacienda .
Mas no tengo más vidas…
Vago condenado a ser quien quiero ser porque no habrá ninguna excusa válida si malgasto la existencia en ser un balido.
Un balido cuyo único anhelo es seguir pastando con plácida estupidez.