El acusado agarró el periódico.
Después de unos segundos, al soltarlo,
su mano palpitante echaba humo.
En el diario, la presunción de inocencia
había desaparecido.
Revista de música, cine, libros y relatos de viajes sin destino. Cuando viajar no era delito
El acusado agarró el periódico.
Después de unos segundos, al soltarlo,
su mano palpitante echaba humo.
En el diario, la presunción de inocencia
había desaparecido.