Queremos tanto a Julio. Cortázar, el genio del cuento

Opiniones y gustos aparte, una de las razones de leer a Cortázar se encuentra en su don para conectar con el lector desde una posición, digamos, de amistad. Amistad lectora. Se ha dicho que uno podría ser amigo de Cortázar de la manera en que no podría serlo de Vargas Llosa, Octavio Paz o Borges. Algo parecido a si uno piensa en Benedetti, como poeta. Con ellos uno se iría de copas por los barrios de Buenos Aires o Paris.