La situación era sencilla.
Ella estaba tumbada
al otro lado de la piscina hablando con su madre.
El Sol flotaba todavía arriba
entreverado en la copa de una melia.
El perro bajó las escaleras
y la acarició con su cola
estandarte de indio navajo.
Dudó al borde del agua,
demasiado calor y demasiada apatía.
Neil Young compite con una llamada interminable,
los rayos caen al agua entre la sombra
de un pequeño jardín botánico,
se cuelan antes de salir derrotados.
Aún así, hasta la noche
no podremos respirar.
El relato
llegó hasta el festival
al que no acudí
porque esta vez no tocaba ir
y debía permanecer inerte en mi jardín.
Dos amigos fueron a ver a Billy Corgan
y cuando llegó el momento
se quedaron en un food truck
y al cenar el show había terminado,
ella preguntó y él se dio cuenta
que la próxima ocasión
será tarde, quizás demasiado.
A Smashing pumpkins ya no los respetan
ni sus viejos acólitos
hartos de experiencias
y rebosantes de vida.
Anhelantes de riffs y distorsión,
pero se quedan en un food truck
mientras Corgan, Iha y Chamberlain
no son mencionados en el canal estatal
que sí alaba merecidamente a Dua Lipa
y a una desconocida que la precedió,
ahondando en el empoderamiento femenino
también en los festivales
Al canal nacional se le pasó por encima
que Garbage también tiene una cantante
pero es una banda de hombres y viejos.
Como Smashing pumpkins,
como mi amigo y otros tantos
volviendo al amanecer
en sus coches de alta gama.
Como yo, postrado en una tumbona
esperando que el perro
me ladre cuatro veces
para sacarme a pasear.
A los 50
Ya sabes por quiénes vas a llorar
Y son muy pocos
Y quiénes te llorarán
Y son menos

