Historias de mujeres en el abismo y niñas que empiezan

Mujer en Colonia, segunda guerra mundial Mujer con la catedral de Colonia al fondo, ni selfies ni filtros, ser mujer en tiempos de guerra

Normalmente no hago prólogo a los poemas que publicamos porque no lo necesitan, pero estos dos de Freddy Santos García nos hablan de mujeres que abren los ojos al futuro y mujeres que ven la atrocidad como presente: las mismas y tan distintas, cuidémoslas.

¡Salud y abrazos!, Profesor Jonk… Y compartid nuestras píldoras, ¡que son gratuitas y de variados colores!

Hay una mujer en Colonia 

Le mira a él 

Te mira a ti

Me mira a mí 

Mira vencida al vacío 

Lo que le queda, a los pies 

Lo que deja, detrás 

Lo que iba a ser, pero ya no fue

Arde y se cae el mundo que una vez fue su hogar 

Su refugio, su paz 

Una mujer en Colonia 

Fue joven y risueña 

Sigue siendo bella

Las ambiciones de otros, la sed de otros, la maldad de otros, el egoísmo de otros, la inmundicia .

Atrás todo arde 

Se cae 

Se destruye

Ella recoge lo que queda 

Malherida, despojada, saqueada 

Saldrá adelante

Siempre lo han hecho 

Desde el principio, todas ellas

Se remueven resueltas entre escombros y portan las pavesas, 

Renacerán.

Una mujer en Colonia

Como tantas 

Víctima colateral 

De la estupidez de los hombres 

Como en Troya 

Sarajevo 

Como en Tenochtitlán 

Como cuando quemaron Susa 

Como en Cartago reducida 

Mismos perros rabiosos, distintos uniformes 

Mismos jóvenes imberbes enaltecidos

arrojados 

Y luego sacrificados.

Desde Ramala, Gaza o Beirut

Una mujer nos mira desde Alepo

Desde las afueras de Goma

Una mujer en Colonia 

Nos mira desde siempre

Sufrida 

Incrédula 

Hastiada 


Padre jugando con hija en la playa
Detalles infinitesimales que componen el infinito, no corráis tanto

Conjunto de Venn

De ven y no te vayas

Las matemáticas del alma

La aritmética de la piel

La geometría de los ojos y…

 La rítmica de los sueños

Luna que eclipsa al sol

Mística

Hierática

Invisible

Apenas perceptible si no sabes mirar

Simple, sencilla, verdadera

Divisibles sólo por el UNO

y por el otro

Pasan a ser dos y el dos se funde en uno

Número entero durante los miles de segundos que se esparcen en las microscópicas partículas de una habitación

Y son cifra, coeficiente, factor,

el peso y la medida de todo aquello que merece ser vivido alguna vez

Aunque nunca sea contado

Y el dios que existe  mire para otro lado

Conjunto de ven

Ven y no te vayas

Quédate aquí

Para siempre

No vuelvas

A ser

Impar

Irresoluble

Irregular

Decimal

Tres

Catorce

Quince

Dieciséis

Pi


Fotografía en «Conjunto de Venn»: Emma Bauso