En noches como ésta

En noches como ésta

A veces,
lo único que quiero
es que guardemos silencio,
nos miremos
y nos abandonemos
juntos
a este tiempo que escapa
al ritmo de nuestros latidos.


Cuando muere un poeta

A la memoria de Miki Naranja.

He comprendido que la Poesía no está en los versos 
ni en la musicalidad de cada una de sus palabras.

He comprendido que a la Poesía no la encierran los libros, 
las canciones o cualquier rima improvisada.

Se cuela entre tus pasos, 
va marcando tus huellas 
ilumina el pasado 
y da color al tiempo.

Hoy he comprendido que la Poesía no nace 
sobre un folio en blanco. 
Sino que estaba ahí, mucho antes de que la descubrieras.

Se alza, muy alto, 
tanto como alcance el viento. 
Cae en picado, sobre nuestras cabezas 
y alza el vuelo justo antes de tocar el suelo. 
Acaricia tu pelo.
Trae un aroma que creías olvidado 
y se funde en tu garganta con una voz 
que no es tu voz.

Hoy he comprendido que la Poesía va más allá del Poeta 
y que cobra vida abrazada al lector. 

Es distinta cuando la miran tus ojos. 
Muta 
cuando la miran los míos. 

He comprendido que la Poesía es silencio 
y que se hace grande, 
mucho más grande, 
con cada pausa.

La Poesía 
vive fuera de la rima encorsetada, 
del contar de sílabas 
y de las anáforas forzadas. 
Destruye las estructuras, cambia.

Hoy 
he comprendido que 
aun tras la muerte del Poeta 
la Poesía nunca nos deja. 

(Antonio J. Ramírez Pedrosa)