Antonio Navarro Vázquez : poesía con alma de blues

Hoy damos la bienvenida como colaborador en Profesor Jonk al brillante joven poeta madrileño Antonio Navarro Vázquez,  autor del poemario “Ángeles y condenas” , disponible en Amazon, rockero que ha grabado y hecho carretera, filósofo y adicto al blues, que soñó hacer las Américas tocando en los clubs de Los Angeles y ahora nos regala su poesía en SoundCloud. Viviendo rápido y sintiendo lento. Como debe ser.


 Os dejamos cinco minutos de paz con la alocución de su sorprendente “Condena” en Soundcloud para acompañar su lectura, junto a “Capricho” y “Canto de reja”.

Condena

 

“Voy a tatuarme en la piel

tu inicial porque es la mía”

Rosalía

 

Cómo me pesa el alma

cuando el pasado me besa,

y alarga su mano hacia el vaso

para dejarlo en la mesa.

Como me late el pasado

cuando el peso de la mesa

se inclina de nuevo hacia el vaso

y vacía otra botella.

 

Ya no entiendo de perdones,

ni de paces, ni promesas.

Y no entiendo por qué un trago

las ha devorado enteras.

Y si un día, en su regazo,

mis esperanzas durmieran,

corrió un veneno en sus labios

que ha terminado con ellas.

 

 

Un ave que está de paso 

y una voz de duermevela

anoche me aconsejaron

que no cargue con sus deudas.

Qué no es mío su pecado

y si merece condena,

lo mejor es que la cumpla

a que se ahogue sin ella.

 

Porque no quiero su mano,

que en mi alma ya me pesa.

Y si ya estoy condenado…

¡Qué me pongan las cadenas!

 

Yo no avivaré ese fuego

que consume mi candela.

Porque la vela no es mía.

Ni el pasado. Ni su deuda.

 

Capricho
 

Fuiste un soplo de viento.

Un capricho moreno

de curva silueta

con reflejos de luna gitana.

 

Te quise.

Y te quise entre mis brazos,

pero siquiera llegué a estrechar

el trazo sutil de tu nombre.

 

Y dime:

¿Y a nombre de quién apunto

el corazón que no tengo?

Si un día me lo devolvieran

yo para mí no lo quiero.

Era tuyo.

Y es tuyo.

Aunque patinase aquella noche

en el lunar de tu hoyuelo.

 

Y no quiero recordarte 

como tú, que nada sabes.

Ni me piensas. Ni te dueles.

Ni siquiera sé si existes, 

y sin embargo… te quiero.

 

Mejor que no tengas nombre, sí:

Reflejos de luna gitana

es el nombre que yo te entrego.

 

Canto de reja
 

Voy a esculpir en mi ser

el ritmo de tus mentiras

pa que lo aprendan mis pies

y no bailen en la vida.

Voy a morirme, lo sé,

lo han confesao’ mis heridas,

y las cuerdas de mi piel

son ecos de despedidas.

 

En tu vientre yo canté

tus deseos, y melodías

en tu rosa susurré

con una daga bendita.

Y por ti a Dios le entregué

un candelabro de orquídeas,

una por cada promesa

de tu infernal sinfonía.

 

Y ahora que desafinaste

parpadeas, gitanilla,

y compusiste mi réquiem

al deshojar las orquídeas.

 

Sólo has sido carcelera

y en tu voz de periquita

encontré el motivo sordo

que ha orquestado tus mentiras.

 

(Tú, tú, tú, y tu silueta infinita)

Podéis encontrar más sobre Antonio Navarro Vázquez en su blog Ángeles y condenas .


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